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“Bodas, Bautizos y Comuniones”, son los nuevos objetivos del Ministerio de Hacienda. Consideran desde el ministerio que el fraude que se produce al pagar las celebraciones familiares en negro, y por lo tanto sin contabilizar el IVA, es masivo en nuestro país. Hace un par de meses Mariano Rajoy, el presidente del Gobierno, explicó en Nueva York que España es el penúltimo país de la Unión Europea en recaudación por el impuesto sobre el valor añadido, y que había dado orden para remediar esta “anómala situación”. El fraude fiscal en España, la economía sumergida, se cifra entre el 26 % y el 30 % del Producto Interior Bruto en los últimos años.

La situación de gravedad es evidente, en España intenta defraudar todo el mundo, acorde con sus capacidades. El que más tiene defrauda de forma más sofisticada, el que menos tiene intenta pagar menos a Hacienda acorde con su situación. Lo único que está claro es que en España no defraudan las personas con nómina, la gran clase media, cada vez más baja y menos media.

Gran parte del fraude fiscal en nuestro país de “bajo volumen” pero de ingentes cantidades si se suman el conjunto del fraude tiene que ver con el sistema de “módulos” de los autónomos, diseñado para navegar en la “línea” que separa el fraude del no fraude, y en el empleo en negro. Miles de personas, tal y como se viene demostrando en los últimos meses han estado y están cobrando el subsidio por desempleo y además trabajando sin cotizar por ello.

Miles de personas también trabajan habitualmente sin contratos, por lo que la defraudación es doble -la del empleador y la del empleado.  Y a sumar a todo esto, hay miles de personas que, a través de empresas pantalla y de elaborados artificios contables llevan años defraudando a hacienda- son las denominadas grandes fortunas-, cuyos casos estamos conociendo también en los últimos meses. Este último sería el caso de Jaime Botín, las investigaciones abiertas a la familia entrecanales o Carceller entre muchas otras.

En realidad una gran parte de la economía sumergida se puede eliminar si se bajan los impuestos, tanto directos como indirectos. A mayor presión fiscal, mayor intento de la población de evitar “ en lo que se pueda” pagar a Hacienda. En Cataluña por ejemplo, el impuesto sobre las personas físicas alcanza en el 57 % en el tramo más alto, es decir para salarios a partir de los 150.000 € brutos al año. Este impuesto es claramente confiscatorio, no es posible pagar el 57 % de lo que ingresas porque eso implica trabajar hasta septiembre para el Estado.

Cuando el Gobierno, éste y los anteriores, aseguran que en conjunto en España se recauda poco a nivel impositivo, lo que nadie explica es que en España los salarios no tienen nada que ver con los de nuestro entorno, pagando impuestos similares. En Alemania también se paga el 52 % de lo que se ingresa vía IRPF, pero a partir de los 250.000 € brutos al año.

Cuando en España lo mollar de la población tiene un sueldo que va desde los 25.000 € brutos al año hasta los 40.000 € brutos al año, no podemos hablar de un país “de ricos” sencillamente porque no es cierto. En Extremadura, por ejemplo el 90 % de la población gana hasta 25.000 € al año, según las declaraciones del presidente Monago cuando anunció la rebaja del impuesto autonómico del IRPF.  Traducción: los salarios son bajísimos, el nivel de vida no se corresponde con los salarios y los impuestos para la clase asalariada son sencillamente una barbaridad. Se ha llegado al punto que es mejor ganar menos, para pagar menos impuestos, lo que repercute negativamente en la economía. El progreso conlleva mejorar el poder adquisitivo y la renta per cápita de la población, no que todos ganen mas o menos lo mismo, y que eso mismo sea poco.

Pagar a Hacienda es una obligación de los contribuyentes, pero Hacienda -que cada vez somos menos- tiene que comprender que no es posible aguantar un nivel impositivo de los más altos de la Unión Europea, con salarios en la cola de la Unión Europea.

Publicado por

P. García de la Granja

Madre de Maria y Pepe. Periodista de Mediaset España. Aterrizando en NYC. Liberal. Economía y finanzas. Opiniones personales. Corresponsal de Tele5.

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