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¿Qué ocurriría realmente si Cataluña se independizará?

El referéndum hacia una posible independencia de Cataluña está dando mucho de qué hablar en todos los medios, debates y tertulias, pero pocos se ponen a analizar la situación real a la que se enfrentaría Cataluña si se independizase de España. ¿Cuál sería su “golpe económico”? ¿Y para España? El diario Expansión analizaba hace apenas unos días la “incertidumbre política y económica motivada por las actuaciones separatistas” que están produciéndose en territorio catalán. El diario analiza la situación real de que un país, fuese cual fuese, se independizase estando ya en Europa, en el Euro, y en un país relativamente fuerte.

Así pues, lo primero es pensar en la realidad social, y es que “el proceso plebiscitario ya está generando una inestabilidad que está perjudicando considerablemente las expectativas y de inversión en Cataluña ” dice el diario, ya que “el momento no puede ser más inoportuno, ya que el entorno europeo no parece muy favorable, porque Europa se enfrenta a una posible situación de estancamiento”. Además, y según el último informe de Convivencia Cívica Catalana, la inversión extranjera que ha llegado a Cataluña durante el segundo trimestre de este 2014 se contrajo en dos tercios con respecto al mismo periodo el año anterior.

Y eso por no hablar de las empresas catalanas que podrían “fugarse”, como CaixaBank y Banco Sabadell que, según cita el mencionado diario, “las dos grandes entidades financieras catalanas podrían necesitar planes para trasladar su sede fuera de Cataluña , porque si se independiza, se quedará fuera de la zona del Euro y, por tanto, sus bancos no recibirán créditos del Banco Central Europeo (BCE) que, además de ser más baratos, son el último recurso con que cuentan las entidades de crédito para resolver situaciones de falta de liquidez”. De ser esto así, y si el nuevo país se contrajese, el “colapso económico podría ser considerable, porque una parte de las empresas radicadas allí se irían”.

También hay que tener en cuenta, como dice el diario Expansión, que la “actividad empresarial no se mueve por sentimentalismos nacionalistas sino por motivos económicos y sociales y desde el momento en que se hiciera efectiva la independencia las empresas catalanas tendrían que luchar para hacerse un hueco en los mercados internacionales”. Y eso sería así porque la independencia de Cataluña supondría, de manera automática, la salida de este país de la Unión Europea, por lo que ésta aplicaría un arancel a los productos que Cataluña les quisiera vender. El nuevo Gobierno catalán también tendría que hacer frente a la constitución de un nuevo Estado, con su nueva moneda (probablemente tendría también que dejar el euro), con un plan de pensiones, con incrementos de sueldos de funcionarios y con un nuevo plan de defensa, entre otros. En definitiva, no parece el mejor panorama para la nueva Cataluña . ¿Han valorado todo esto los catalanes que hablan de independencia?

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