#nomellamesnena

Madrid lanza la campaña #nomellamonena a favor de la mujer

Me gusta ser mujer… Pero a la vez, qué mierda ser mujer. Hasta en el llamado primer mundo, este de la bonita democracia que nos venden, tener un coño entre las piernas es un suplicio.

Desde cría que una tiene que aguantar a su madre perdigonando con mensajes de susto, a lo “el hombre del saco está en todas las esquinas”. Tanto es así que, sin darte cuenta, ya con corta edad has captado que salir a la calle es como correr por la sabana, como una indefensa gacela africana. Y, como gacela en peligro, ‘aprendes’ a interpretar las alertas del mundo depredador. Pasar por delante de un grupo de tíos al caer la tarde, en un parque: alerta máxima – ovarios que suben hasta las tragaderas -. Si en el grupo hay alguna chica mezclada, señal de cordura en el clan: alerta mínima – ovarios subidos un momento, y que vuelven a ponerse en su sitio -. Cualquier mujer que lea estas líneas, estará comprendiendo perfectamente lo detallado…

También lo entienden, lo sufren y lo denuncian las vecinas de Lavapiés que este verano han iniciado la campaña #nomellamonena, ante la operación minifalda. Sí, ante el calor, nos da la gana ponernos minifalda para ventilarnos los bajos, ¿algún problema?! “La calle y la noche son nuestras. Imbécil!”, “Esta hostia contra la farola te la mereces por mirarme. Jódete!”, “Sé que estoy súper buena. No necesito tu opinión”, “No quiero tu piropo. Quiero que te mueras…”, “La diferencia entre la pizza y tu opinión es que la pizza sí la pedí”, “Asúmelo, mi vida no gira entorno a tu polla” o “A nosotras también nos pica el coño” son algunos de los mejores hits de esta “canción” del verano. La presentación de la campaña contra el acoso callejero se realizó el 29 de junio, en ‘Escalera Karakola’ de Madrid.

#nomellamesnenaLo peor de ser mujer no es depilarse los sobacos, ni la regla, ni el sujetador que te aprieta. Lo peor de ser mujer llega cuando cae la noche. Tener que alquilar un piso cerca del metro, a pesar de ser más caro, para llegar a casa a salvo.

Pero si hay algo de lo que realmente estamos hasta el coño lirondo es de barbaridades como las que están sucediendo en India. No os digo yo por dónde colgaría a esos malnacidos de un árbol. Porque ya lo sabéis.

Publicado por

Anna PC

Periodista. Esperando que la Democracia deje de ser el mismo Feudalismo de siempre, maquillado de libertades.

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