Xose Zapata - pinterest

Elecciones Europeas: votarás el descaro

Qué mala es la memoria, para no sufrir… Se cercan las Elecciones Europeas… ¿y qué hacer con las náuseas? Señorías, no crean que servidora no se acuerda de su descaro.

En 2009, a tan sólo 2 meses de las últimas elecciones europeas y con una crisis que se acercaba galopando, los eurodiputados se subieron el sueldo, by patilla, para cobrar más del doble de lo que cobraban, pasando a cobrar todos 8.000 euros mensuales, más dietas – de 3.125 euros a 7.665,31 euros brutos mensuales -. Para más sonrojo y vergüenza ajena de los que observábamos impotentes, sus señorías se auto-votaron su buena vida por mayoría, sin el más mínimo pudor ni mala conciencia. Ah, y también se incrementaron las dietas. ¡Toma castaña!

La excusa fue unificar los sueldos de todos los diputados, para que cobraran lo mismo, fueran de donde fueran. Hasta ese momento, los eurodiputados cobraban lo mismo que los diputados de las Cámaras de su país y, por tanto, se tenía en cuenta el nivel económico de éste.

En conclusión… Que con la crisis encima desde hacía 1 año, se potenció el elitismo de la clase política, especialmente en los países más pobres. Ahora, un diputado de Alemania, por ejemplo, donde la vida es más cara, cobraría lo mismo que uno de España o Bulgaria– los más beneficiados -, sin valorar que mantener la vida de las familias de los eurodiputados españoles o búlgaros en sus países es mucho más barato que la de los alemanes. Por tanto, la plusvalía para esos nuevos ricos sería importante.

Y ahora llegan, de nuevo, las elecciones. ¿Qué hacer? Pues miren, no sé… Les propondría que ni se molestaran en votar. Pero como puede ser peor el remedio que la enfermedad, les aconsejo que al menos, por dignidad personal, no opten por ninguna lista encabezada por eurodiputados que repitan de la legislatura anterior. Estaban ahí, en abril de 2009, votando su vida es happy, con más cara que espalda

Publicado por

Anna PC

Periodista. Esperando que la Democracia deje de ser el mismo Feudalismo de siempre, maquillado de libertades.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *