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El empresario que organizó el Madrid Arena sigue metido en la noche madrileña

Aunque ya hace más de un año y medio de la tragedia del Madrid Arena, es un suceso que ha quedado muy marcado en el recuerdo de todos los españoles. Una de los objetivos principales de las familias de las víctimas y de la sociedad en general era que los culpables pagarán por ello para intentar evitar que algo así volviera a suceder. El problema es, que según a Brigada de Blanqueo de Capitales de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía, Miguel Ángel Flores, el empresario que alquiló el edificio, sigue trabajando en el mundo del entretenimiento y continúa organizando eventos nocturnos.

Según publica el diario El Mundo, Flores ha seguido con sus negocios. Un ejemplo de ello es el Infinitivamente Gay, uno de los eventos más importantes de la semana del Orgullo Gay. La policía encontró varias facturaciones de este tipo mientras realizaba un estudio patrimonial del empresario para ver si podía asumir las indemnizaciones que deberá pagar ante una posible condena de responsabilidad civil. Además, este periódico se hace eco de que el empresario podría estar desvinculándose de parte de su patrimonio y sus empresas para eludir los posibles pagos de una condena. “Se ha podido determinar que los hermanos Flores continúan con sus actividades empresariales si bien, en la mayoría de los casos lo estarían haciendo a través de terceras personas“, asegura parte del informe que ha publicado El Mundo.

El objetivo es aparentar una desvinculación de estos negocios para intentar para eludir el pago de las indemnizaciones por falta de ingresos. No obstante, según la policía, Flores y sus hermanos siguen trabajando y lucrándose de sus negocios en el mundo de la noche. Además, para demostrarlo, tienen en su poder una serie de grabaciones y conversaciones entre los hermanos que demuestran que siguen trabajando en el sector. Por ejemplo, además del festival gay, Flores está detrás de la sesión de madrugada de los viernes y sábados de la Sala Cocó (la antigua Alcalá 20), bautizadas como Supreme Club-Sunflowers.

También afirman que el empresario pretendía reabrir la sala Macumba, la discoteca más emblemática de Flores, situada en la estación de Chamartín y ya clausurada. Otro ejemplo es el restaurante Go Kitchen, que pertenece a la mujer de José María Flores, pero en realidad está siendo gestionado y explotado por los hermanos. Los agentes vinculan además a los Flores con la sala Marco Aldany en la calle Princesa, cerca de la Plaza de España, pero sin entrar apenas en detalles.

Publicado por

M. Rozalen

Periodista adicta a la actualidad.

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