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La violencia de género también es un problema de salud pública

Hoy, 25 de noviembre, es el Día Mundial contra la Violencia de Género, una efeméride que se conmemora desde 1996, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) observó que la violencia de género es un problema con prioridad en salud pública en todo el mundo. Millones de personas, sobre todo mujeres, padecen en su día a día maltrato. Como consecuencia, pueden desarrollar multitud de problemas de salud, tal y como advierten los especialistas en pediatría y trabajo social del Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles, gestionado por idcsalud.

La trabajadora social Bárbara Díaz Sánchez, y del jefe de Servicio de Pediatría, Iván Carabaño, advierten de esta alarmante cifra: el 70 % de los hijos de mujeres maltratadas también sufren el maltrato y son proclives a desarrollar multitud de problemas en su crecimiento y desarrollo psicomotor.

Bárbara Díaz señala que las mujeres que son víctimas de violencia de género pueden desarrollar problemas de salud como vulnerabilidad extrema, depresión, ansiedad, lesiones físicas de todo tipo, dolor crónico, enfermedades de transmisión sexual, infecciones de tracto urinario; aumento de embarazos no deseados, abortos y bebés con bajo peso al nacer; etc. Por otro lado, los agresores pueden utilizar diferentes formas alternas de maltrato en las que se incluyen la violencia psicológica como amenazas, insultos o chantaje emocional, la sexual como violaciones o forzamientos a realizar actos no deseados, la económica como no dejarle que controle el dinero o que trabaje o la ambiental, es decir, dar golpes a las puertas, tirar objetos al suelo o maltratar a las mascotas.

En cuanto a los niños, el pediatra Iván Carabaño señala que “el maltrato a los niños es una de las formas más vergonzosas de castigar a una mujer”. “La violencia puede llegar a niveles extremos y los pequeños también la sufren”, apunta. “Los comportamientos violentos de los padres también afectan a los niños. Pueden producirse alteraciones en el desarrollo infantil y adolescente a nivel biopsicosocial, además de desarrollar comportamientos violentos, un alto sentimiento de vulnerabilidad e indefensión”, afirma.

También se ven afectados su comportamiento en la escuela, sus relaciones con otros niños y niñas y el crecimiento psicomotor. La violencia afecta a todos los niveles en la vida de las personas que la sufren y en sus allegados. Por este motivo, no hay que dejar pasar la oportunidad de denunciar si se es consciente de un maltrato o si se está padeciendo en primera persona. El teléfono de denuncias es el 016 y es gratuito. Además, no queda reflejado en la factura del teléfono, por la mayor seguridad de quien denuncia.

Publicado por

S. Calderón

Periodista, amante de la comunicación, el marketing y el deporte

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