Carta Mujer

Carta de una mujer maltratada rogando justicia para sus hijos

Una sorprendente carta está circulando entre las redes sociales, la súplica de una mujer maltratada al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en busca de seguridad para sus hijos, de una justicia que desde el 2012 le fue negada.

En ella la mujer explica que tras años de malos tratos tanto físicos como psicológicos por parte del que era su esposo decidió dar el paso final y se separó aguardando del Gobierno un cobijo que le fue negado, pues según ella misma ha indicado “no hay salida”. Tras la denuncia se vio sola, desamparada legalmente.

La fémina relata que sus hijos de 13 y 7 años se han convertido en víctimas de esta situación  pues han vivido en un hogar dominado por la violencia y por un padre que “fuma hachís y marihuana, bebe hasta la saciedad y trafica con otro tipo de drogas”. Además, la denunciante reclama que pidió que le realizasen pruebas a su ex para demostrar todos sus vicios pero se lo desestimaron.

“Para los niños, la única protección que me dieron es que las visitas con su padre se hagan en lo que se llama un Punto de encuentro, para los que no sepáis en qué consiste, es un servicio social y público que facilita (por decir algo) la entrega y recogida de visitas entre familiares, y que estas visitas son supervisadas y se realizan informes en los que se valora cómo fluye esa adaptación al cambio en la relación familiar. Durante 9 meses, mis hijos han tenido que ir cada domingo al punto de encuentro de Gavá a ver a su padre durante 2 horas.

Hubo dos domingos en los que mis hijos no quisieron entrar, ya que el domingo anterior su padre olía a alcohol. El punto de encuentro hace informes sobre el progreso de las visitas, sin embargo, casualmente, se les pasó por alto este dato, a pesar de que una niña de 13 años lo estaba afirmando. Volví a pedir que se le realizaran las pruebas de drogas y una vez más, me la desestiman”, explica la mujer en su texto.

También, reclama que los responsables del punto de encuentro le contestaron que su hija se tenía que “dar palos en la vida y afirma que le pidieron: “Que les hable bien a mis hijos de su padre para que quieran estar con él, que mienta si hace falta, pero que les diga cosas buenas”.

“En septiembre del 2013 volvimos a tener juicio, mi hija de 13 años dice que quiere testificar y acude con nosotros para que la escuchen, lo hace porque se da cuenta de que no le queda más remedio que pasar por ese mal trago si no quiere irse con él. Pues el juez, al enterarse de las intenciones de testificar de mi hija dice que “no estaba dispuesto a escuchar a una niña caprichosa”. Quiero recordar que esta niña caprichosa ha visto como su padre me gritaba, me humillada y me agredía, lo ha visto borracho y drogado, y que por todo lo vivido, queda muy lejos de ser una niña caprichosa, porque precisamente le ha tocado madurar antes de tiempo”, protesta indignada la mujer entre líneas.

La mujer ruega a la justicia que se escuche a sus hijos, que “se hagan pruebas psicológicas y de consumo de drogas y alcohol, que se hagan valoraciones objetivas y que no se proteja a un maltratador ¿Es pedir mucho?

Change.org se ha sumado a la petición de esta víctima y ha puesto en marcha una página en la que se puede firmar su petición. Pincha aquí si deseas firmar.

Publicado por

S. Fernández

Periodista por vocación, fiel amante de las letras y la poesía. Las redes sociales y el buen cine, mis aliados.

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