Ballena

Polémica sobre la cría de orcas en cautividad

El documental Blackfish analiza en profundidad las muertes de muchas orcas que han sido criadas en cautividad para divertir a los asistentes de los parques de atracciones. Espectáculos magníficos para todo aquel que se acerca a verlos, maestría impresionante que guarda un gran secreto, el del sufrimiento de todos esos animales que día a día son cruelmente entrenados para disfrute de los invitados al show. Deshidratación, drogas y pérdida de facultades son el día a día de estas criaturas que sufren indecibles torturas por el mero hecho de agradar al público. Cada aplauso supone un elevado precio, su vida.

El debate tras la emisión del documental se ha abierto por lo que se cuestiona si es lícito mantener a estos gigantes de la naturaleza en cautividad. La entrenadora de orcas Dawn Brancheau murió en febrero de 2010 a los 40 años de edad mientras realizaba un espectáculo en la piscina del parque acuático Sea World de Orlando (EE.UU.) junto a la orca llamada Tilikum, que se cobraba así su 3ª víctima mortal.

El animal de 5.600 kg a pesar de haber matado a 3 entrenadores seguía siendo la máxima atracción del parque. La 1ª víctima fue la entrenadora Keltie Byrne, a la que ahogó en 1991 en el parque Sealand of the Pacific de Canadá. Daniel Dukes, 8 años después del 1er suceso, fue encontrado una mañana desnudo sobre el cuerpo de Tilikum en el tanque de SeaWorld de Orlando. Al hallarlo se dictaminó que había muerto por ahogamiento e hipotermia. El parque Sea World  tiene gran presencia en EE.UU. y posee 28 de las 52 orcas que hay en cautividad en el mundo.

Pero estas historias no son un mundo aislado para los españoles lamentablemente toda esta situación se repite en cualquier parte del mundo. Hace tan sólo unos años, en el 2009, Alexis Martínez  de 29 años murió durante un entrenamiento con una orca en el Loro Parque de Tenerife, una de las grandes atracciones turísticas de las Islas Canarias.

¿Es lícito canjear una vida por un poquito de diversión? Un aplauso cuesta mucho…

 

 

Publicado por

S. Fernández

Periodista por vocación, fiel amante de las letras y la poesía. Las redes sociales y el buen cine, mis aliados.

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