Arranca la temporada 2014/2015

Arranca la temporada 2014-15 de fútbol

Después del Mundial siempre llega la calma y aunque el Mundial no era tormenta, la calma posterior tampoco era descanso. Después de un mes intenso de competición la rueda volvió a girar y los clubes volvieron al trabajo con caras nuevas y notables ausencias.  Sin embargo, es ahora precisamente cuando se aligeran plantillas y cuando se refuerzan, con más o menos acierto, con jugadores que llegan para paliar las carencias de cada equipo en el curso pasado.

La Liga de las Estrellas será una liga exponencialmente más potente, con Luis Suárez, con, tal vez, James Rodríguez, Leo Messi, Cristiano Ronaldo, Neymar Júnior y Gareth Bale entre otros. Quizás algunos acusen el éxodo masivo de jugadores nacionales reseñables (a los Mata, Cazorla y compañía se unen ahora otros como Cesc o Diego Costa), pero el fútbol aboga por prescindir de lo romántico y lo tradicional para acabar convirtiéndose en un negocio que no entiende de matemáticas ni de fórmulas maestras.

La contienda se concentra básicamente en la eterna pelea entre el Real Madrid y el Barcelona, esa que despoja del papel de protagonista al campeón actual, aquella que parece librarse más allá del campo de batalla y que cuenta con guerra fría aún con tratado de paz de por medio y con todos los ingredientes necesarios para conformar la libranza de un conflicto beligerante de tremenda virulencia.

Arranca la temporada 2014/2015Los deportistas apuran sus vacaciones, mientras los inquilinos de los despachos afilan los cuchillos: al conjunto blanco le pareció bien un alemán y al equipo culé también, si uno ficha a un portero americano el otro hace lo mismo semanas después, si hay un colombiano que despunta en el Mundial los dos tienen aspiraciones para poder incorporarlo… Es probable que sea algo lógico entre dos gigantes del fútbol como ellos, otra cosa es cuando se actúa con aviesas intenciones económicas.

El aficionado, el verdadero comprador final de este producto, opta finalmente por prescindir de todo este barullo financiero en el que las intenciones personales priman por encima del sentimiento y lo estrictamente deportivo, bastantes quebraderos de cabeza nos brinda la vida diariamente. El fútbol, al fin y al cabo, es mucho más sencillo que todo eso, un dos más dos con el cuatro como resultado. ¿Será finalmente el fútbol una matemática? ¿O simplemente una calculadora para que algunos ganen cantidades ingentes de dinero?

Publicado por

Louis de Poudereux

Escritor y redactor madrileño de temática diversa y de registro variado.

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