Denuncia de acoso y malos tratos por parte de un conductor de Argabus

En la madrugada del viernes al sábado 5 de enero fui testigo de cómo a una chica que estaba delante mía, con abono zona B2 y suplemento B2-B3, el conductor del autobús numero 167 (de la empresa Argabus) que realizaba la línea N-303 Arganda a Madrid, en la parada del zoco a las 02.25 h de la mañana, no la dejó picar el billete, la increpó con malos modales casi rozando el insulto y le pidió pagar 3’60 € para ir a Madrid.

La chica le comunica que nunca ningún otro conductor le había pedido eso ni le había hablado con esas formas. El conductor se puso más agresivo y prácticamente se dirigió a la chica a gritos amenazándola. Sus palabras textuales : “No me comas la cabeza, no me comas la cabeza, que si a mi me da la gana no te pico el billete y ahí te quedas en tierra“. Visto esto tuve que meterme por medio a defender a la chica, pidiéndole a Carlos (el conductor) que se tranquilizara y que si él mismo se estaba oyendo. A lo que me responde : “Tu no te metas eh“.

Dicho esto, el conductor parece reflexionar y acepta que la pobre chica pique el billete. Tras picarlo la chica le pide la hoja de reclamaciones, lo que vuelve a exacerbar la actitud del conductor, que pronunciando varias palabrotas, se vuelve a ensalzar metiéndose con la chica y alegando que “Si los otros conductores la dejaban picar es por no tenían ni idea de hacer su trabajo“.

Viendo la tan agresiva actitud del conductor incluso yo temo por si fuera a hacer algo a la chica o a mi y tampoco me atrevo a acercarme a picar mi billete. Tras varias peticiones por parte de la chica para que el conductor le entregase la hoja de reclamaciones, tanto yo como otra testigo (que había entrado delante de la chica) le recriminamos al conductor que le entregara las hojas. Yo personalmente también le iba poner una reclamación por su actitud y falta de modales. Éste pone cara de mala hostia y al grito de “Me cago en Dios” se levanta de manera brusca. Por un momento pensé que nos iba a agredir, me iba a echar o pegar, a mi o la chica.

La falta de bolígrafo hace que no podamos poner la reclamación in situ. Luego realiza el trayecto de Arganda a Madrid de manera agresiva y temeraria, con exceso de velocidad y casi subiendo a alguna rotonda. Para mas inri, el conductor habla por teléfono sin manos libres en mitad de la autovía soltando las manos del volante varias veces.

Nada mas bajar del autobús en la parada de Conde Casal, la chica me coge la mano y se echa a llorar.
Yo ese mismo sábado dia 5 de enero subo a las cocheras de Argabus donde pongo una reclamación por escrito, denunciando sus habituales malos modales y la amenaza del conductor a la chica con no picarla y dejarla en tierra. Así como su habitual conducción temeraria y brusca.

El domingo pude hablar de nuevo con ella y aún tiene miedo de volver a coincidir sola con ese conductor, y me revive el suceso pudiendo yo también recordar datos que antes había pasado por alto cuando puse mi reclamación. El lunes siguiente y vista la gravedad del asunto, mandé un email con mi declaración con pelos y señales al Ayuntamiento, la empresa Argabus y al consorcio de transporte en forma de reclamación en su página web, así como a los principales partidos políticos y medios de comunicación de la zona. Pido por favor sucesos como este no se vuelvan a repetir y que se investigue la actitud y conductas de este conductor. Ese día tuve la suerte de estar yo ahí pero ¿qué hubiera pasado si una chica sola, a las tantas de la madrugada, que no reside ni conoce Arganda, se encuentra de nuevo en esta situación?

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