Si es legal, vale

Si es legal, vale. Cumpliendo este requisito tan simple debería bastar para que un político, un empresario, un profesional de cualquier tipo, pudiera desempeñar un trabajo o manejarse en los negocios y la vida misma. Pero existen momentos, como los que estamos sufriendo, en los que es posible que puedan burlarte una oportunidad de trabajo o negocio “porque no es ético”, porque hace equis años ocupaste tal o cual cargo público o porque tu padre o tu tía son altos cargos en la actualidad.

Es comprensible que en un tiempo de enorme paro, cuando un empleo es lo más importante del mundo para una persona o una familia, se vigile con especial celo las oportunidades que se  ofrecen a unos y a otros. Pero se ha ido mucho más allá: se quiere impedir que los políticos que han dejado de serlo por propia voluntad o por imperativo de las urnas tengan oportunidades profesionales o laborales en el mundo privado.

Es cierto que llueve sobre mojado, que numerosos políticos tuvieron y tienen oportunidades de oro gracias al cargo que ocuparon  pero esta anomalía no se arregla con su lapidación, sino con reglas claras y explicaciones convincentes. En el caso del exconsejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Juan José Güemes, este había cumplido escrupulosamente con la ley, pero no ha podido explicarse con convicción y determinación ante la inflamada opinión pública. Ha sido arrollado por la crítica y el ruido. Es curioso que sólo se le haya oído hablar al comunicar que abandonaba su puesto de consejero en la empresa que ahora administrará la gestión de los análisis clínicos de la sanidad pública y que el mismo Güemes externalizó cuando era consejero ¡hace cuatro años!

Publicado por

Inma Esteban

Adicta a la actualidad, amante de la vida y la libertad. Intentando aprender cada día.

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